Reforma integral de un local en planta baja para su transformación en establecimiento de hostelería.
La intervención renueva tanto el interior como la fachada y organiza el espacio alrededor de una barra central de gran perímetro. A su alrededor se distribuyen una zona de estancia más tranquila y otra pensada para un uso más dinámico de pie.
La zona de asientos se sitúa junto a un gran ventanal, que refuerza la relación con el exterior y aporta al interior una sensación próxima a la de una terraza.