Conjunto formado por dos bloques residenciales de 20 viviendas de protección oficial cada uno, distribuidos en sótano, planta baja, tres plantas y ático.
Los edificios se adaptan a la topografía del terreno y aprovechan su posición para reforzar la relación entre las viviendas y el paisaje mediante grandes ventanales y terrazas.
La aerotermia, el suelo radiante y los paneles fotovoltaicos reducen la demanda energética y permiten alcanzar una calificación energética A.